viernes, 21 de abril de 2017

Reseña: Pequeñas mentiras (Big Little Lies) - Liane Moriarty

Título: Pequeñas mentiras
Título original: Big Little Lies
Autor/a: Liane Moriarty 
Editorial: Suma de Letras 
Pág. aprox.: 504
Precio aprox.: 9.95 (bolsillo) 
Sinopsis
¿Un asesinato? ¿Un trágico accidente? ¿O simplemente unos buenos padres que no se están portando tan bien como deberían?

Lo que es indiscutible es que alguien ha muerto. Pero ¿quién hizo qué?

Madeline es una fuerza de la naturaleza. Es divertida, mordaz y apasionada, lo recuerda todo y no perdona a nadie. Ni a su exmarido y su nueva esposa, que se acaban de mudar junto a ella.

Celeste posee el tipo de belleza que hace que el mundo se pare a mirar. Aunque a veces puede parecer un poco nerviosa ¿quién no lo estaría con ese par de gemelos traviesos? Ella y su marido llevan una vida de ensueño, pero los sueños tienen un precio, y Celeste tiene que decidir cuánto está dispuesta a pagar.

Jane, madre soltera y nueva en la ciudad, es tan joven que la confunden con la niñera. Además alberga preocupaciones impropias de su edad y tiene ciertas dudas secretas sobre su hijo. Pero... ¿por qué?

Pequeñas mentiras es una extraordinaria historia sobre estas tres mujeres en una encrucijada, sobre exmaridos y segundas esposas, madres e hijas, escándalos de patio de colegios y las peligrosas mentirijillas que nos contamos a nosotros mismos para poder sobrevivir.

Opinión
Alguien ha muerto en la noche del concurso de preguntas para padres del colegio de la península de Pirriwee. A primera vista parece un terrible accidente, pero la policía no duda en etiquetarlo como un asesinato. Sin embargo, los interrogatorios a los asistentes a aquella fatídica velada no están dando los resultados esperados. En primer lugar, porque aquellos deliciosos cócteles llevaban mucho alcohol. Por no hablar de la inquina, el rencor y las peleas de patio de colegio en la que se habían metido las madres de primero. ¿Quién era el acosador de la pequeña Amabella? ¿Tiene Madeline un talento especial para embrollarse en los conflictos? ¿Acaso podían fiarse de Jane Chapman y su hijo? ¿Qué se ocultaba bajo la fachada de perfección de Celeste? ¿Por qué Bonnie y Nathan habían elegido ese barrio, el mismo en el que residía la ex-mujer de él, para mudarse y no otro? ¿Dónde estaban sus padres cuando Abigal se embarcó en aquel descabellado proyecto? ¿Qué escondía esa nueva amistad entre Celeste, Madeline y Jane? Lo que está claro es que aquellas personas estaban envueltas en una guerra de intenciones que todos estaban dispuestos a ganar, pero ¿serían capaces de cometer un asesinato? Y, si así fuera, ¿quién es el responsable de que aquella noche terminara en tragedia?  

A pesar de que apenas han pasado cuatro meses desde que empezó el año, ya puedo afirmar sin temor a equivocarme que Pequeñas mentiras o, en su idioma original, Big Little Lies, es una de mis mejores lecturas del 2017 y de mi vida lectora. Algo que no debería sorprenderme, ya que cada uno de los libros que he leído de esta autora han ocupado una o ambas categorías. Asimismo, no sólo su obra me ha enamorado, sino que Liane Moriarty se ha convertido en una de mis escritoras favoritas. Su estilo fresco, salpicado de unas gotas de humor y cargado de realismo es absolutamente adictivo. La australiana logra que la vida cotidiana de un grupo de mujeres y el entorno que las rodea sea tan intrigante que te es imposible parar de leer. A ello hay que sumarle el misterio que la autora le suele infundir a sus historias y, si bien en ocasiones se trata de un suceso ordinario, como ya ocurriera en Truly Madly Guiltyde un oscuro secreto como en El secreto de mi marido o de un asesinato, como es el caso de Pequeñas mentiras, esa incógnita constante que impregna las páginas y que contagia al lector de una irresistible necesidad de averiguar qué ha sucedido es el ingrediente perfecto para convertir estas lecturas no sólo en entretenidas, sino en inolvidables. 

Pequeñas mentiras reúne varios de los elementos que caracterizan las novelas de Liane Moriarty. Una pequeña y familiar región de Australia como telón de fondo, tres mujeres como protagonistas, problemas tan comunes que es imposible no sentirse identificada y un misterio que redefinirá la vida de todos los involucrados. En esta ocasión, serán la temperamental Madeline, la introspectiva Celeste y la joven Jane a quienes acompañaremos a lo largo de esta aventura por descubrir qué pasó la noche del concurso de preguntas, quién ha muerto y a manos de quién, quién era el acosador del colegio, qué se esconde detrás de la imagen que ofrecemos de nosotros mismos a los demás y cómo afectan las falsas presunciones cuando se ignora la verdad. 

A diferencia de las otras obras que he leído de la escritora, Pequeñas mentiras trata temas de índole delicada. Situaciones difíciles que, por desgracia, muchas personas sufren diariamente. Desde el tan temido bullying, ya no sólo en las aulas, sino en las propias puertas del colegio entre algunas de las madres, hasta el maltrato físico y psicológico y las relaciones sexuales no consentidas. Cuestiones que, pese a ser muy complicadas, Liane Moriarty aborda con la dureza, la naturalidad y el realismo adecuado, sin caer en el drama por el drama e, incluso, adornado con ese humor sencillo y sutil que brilla en su obra. Unos asuntos en los que de una manera u otra la comunidad de Pirriwee se ve envuelta, y, en especial, las tres protagonistas, Madeline, Celeste y Jane. 

Las tres mujeres que lideran Pequeñas mentiras no podrían ser más diferentes entre sí, ya no sólo por sus personalidades, sino por las vidas que llevan de puertas para adentro. Por un lado está Madeline, quien, pese a la complicada situación que vive con Abigail, su hija nacida de su primer matrimonio, puede afirmar que lleva una vida normal. No por ello es una vida tranquila; como mujer debe hacer frente a situaciones tan mundanas, pero cruciales como los primeros episodios de la menopausia, su papel como madre, que combina con un trabajo a tiempo parcial, ser la esposa de Ed y lidiar con su ex-marido, Nathan, y su nueva mujer, Bonnie, así como de la rebeldía de Abigail. Por su parte, Celeste aparece como la mujer que lo tiene todo. La belleza y la dulzura, la familia perfecta, la casa perfecta, el marido perfecto, los hijos perfectos. Y, sin embargo, siempre está tan melancólica, tan encerrada en sí misma. Lo que nadie sospecha es que ella y Perry, su marido, esconden un secreto del que Celeste se avergüenza. Un secreto del que se siente cómplice. Del que desea escapar, pero del que no puede huir. A Celeste y a Madeline se les une Jane, una chica joven y apagada, madre de un niño encantador en el que teme hallar los rasgos y el carácter de quien ha marcada su vida de la mejor y peor manera posible. 

Madeline, Celeste y Jane son tres protagonistas femeninas fascinantes que cautivan cada una a su manera. Tres mujeres con las que me he sentido identificada, con las que he reído y de las que me he preocupado, cuyos pensamientos y opiniones he compartido. Mujeres reales con vidas reales y problemas reales, tanto, que he temido y apretado los dientes de rabia por las situaciones que deben afrontar Celeste y Jane, y compadecido a Madeline por esos pequeños malentendidos diluidos en injusticia que no dejan de ser como la vida misma. Situaciones que sus respectivos entornos sólo pueden complicar o ayudar a sobrellevar. Un amplio elenco de personajes tan bien trazado y definido que te hace sentir uno más en su pequeña comunidad de madres y padres, de matrimonios y escuelas infantiles. A lo que se añade un turbulento asesinato que, a pesar de mantenernos pegados a las páginas de Pequeñas mentiras, pasa a un segundo plano en favor de las historias de Celeste, Madeline y Jane que, a su vez, están relacionadas con el incidente del concurso de preguntas. Un misterio que no decepciona, tan previsible que resulta imprevisible y la guinda perfecta para una compleja e interesante historia.    

Pequeñas mentiras es un trepidante relato sobre las mentiras que nos contamos a nosotros mismos, las verdades en las que queremos creer y los secretos que tememos ocultar. Una novela donde un terrible incidente pone de relieve las grietas de la vida de una pequeña comunidad, en la que todo el mundo se esconde bajo esa fachada reservada para el exterior. Una historia entretenida, absorbente y excelente, aderezada de la dosis perfecta de realidad.

P.S: La novela cuenta con una adaptación televisiva que se ha convertido en el éxito de la temporada y ha sido HBO quien se ha encargado de emitir Big Little Lies. La miniserie de 7 episodios está protagonizada por Reese Witherspoon, Nicole Kidman y Shailene Woodley, quienes dan vida a Madeline, Celeste y Jane, respectivamente. Además, el reparto también está compuesto por Alexander Skarsgård, Laura Dern, Adam Scott y Zoe Kravitz, entre otros. Una miniserie que, pese a sus cambios con respecto a la novela de Liane Moriarty, es una adaptación muy fiel, tanto a las tramas principales como a los personajes, y que guarda ciertas sorpresas incluso para los lectores del libro. Ya os digo que es de visionado obligatorio. Una miniserie interesante, diferente, donde las mujeres por fin son las verdaderas protagonistas, envuelta en un oscuro velo donde el lujo, el matrimonio, la maternidad, el sexo y los secretos se conjugan en un excitante thriller que no os querréis perder. 

Trailer: 

Autor/a
Liane Moriarty es una autora australiana. Su bibliografía la componen novelas como Three WishesThe Last AnniversaryWhat Alice Forgot, The Hypnotist’s Love Story Big Little Lies, todas ellas publicadas con éxito en todo el mundo. Sin embargo, su última novela The Husband's Secret (El secreto de mi marido) es la que la ha catapultado a la fama. Bajo el nombre de L.M. Moriarty es asimismo autora de la serie para niños Space Brigade. Liane vive en Sydney con su marido, su hijo y su hija.

Gracias por leer...

jueves, 13 de abril de 2017

Reseña: Tatiana y Alexander - Paullina Simons

Título: Tatiana y Alexander
Título original: Tatiana and Alexander
Autor/a: Paullina Simons
Editorial: DeBolsillo
Pág. aprox.: 640
Precio aprox.: 10.95 (papel)/ 6.99 (digital)
Trilogía El Jinete de Bronce
El Jinete de Bronce (Reseña)
Tatiana y Alexander
El Jardín de Verano
Sinopsis
Embarazada, enferma y absolutamente desolada, Tatiana ha logrado llegar a Estados Unidos. Entregada a la fuerza de las circunstancias y alejada de su convulsionada tierra, la joven comenzará una nueva existencia con la secreta ilusión de que, en alguna parte, el hombre al que ama sea capaz de vencer a las oscuras garras del destino.

Mientras, Alexander sufre el hostigamiento de las fuerzas represoras en las gélidas tierras de la Unión Soviética, y tan solo el recuerdo de su esposa, junto con la velada esperanza de que siga con vida, alimenta su espíritu ante la adversidad.

Al tiempo que la contienda llega a su final, ambos lucharán contra sus destinos y la desesperación en busca del amor perdido y la inquebrantable esperanza del reencuentro.

Opinión
Tatiana ha escapado de la Unión Soviética. Por fin puede empezar una nueva vida lejos de las privaciones y de la guerra junto al hijo que espera en Estados Unidos tal y como imaginó con Alexander. Sin embargo, las cosas no han salido como ninguno de ellos esperaba. Tatiana deberá recoger las piezas de su corazón roto por la pérdida de su amor verdadero y seguir adelante por su hijo y por Alexander, a quien no ha perdido la esperanza de volver a encontrar, aunque todo indique a que haya perecido en un trágico accidente. Lo que Tatiana ignora es que Alexander ha sobrevivido y que en algún lugar de Rusia está siendo interrogado por ciertas acusaciones por las que será condenado a un batallón disciplinario. La guerra aún esta en pleno apogeo, las tropas alemanas siguen avanzando, los heridos e inmigrantes continúan huyendo a Estados Unidos, lejos de la contienda, y el ejército de los aliados aúna fuerzas para derrotar el horror nazi. Y en lados opuestos del conflicto y del Atlántico, Tatiana y Alexander luchan con uñas y dientes por volverse a encontrar. Él, en el campo de batalla. Ella, en su corazón. Los años pasan, Tatiana intenta rehacer su vida mientras Alexander trata de olvidar. Sin embargo, con el final de la guerra a Tatiana se le ofrece la oportunidad de regresar a Europa y con ella la de recuperar a Alexander. ¿Salvará Tatiana al hombre al que ama o habrán los horrores de la guerra destruido al hombre del que se enamoró aquel lejano domingo en Leningrado? 

A pesar de mis más y mis menos con El jinete de bronce, la historia de Tatiana y Alexander me gustó lo suficiente como para continuar esta aventura de primeros amores, familia perdida y fraguada entre los horrores de la guerra que asoló a Europa y al mundo entero. En esta segunda entrega la pareja protagonista deberá a enfrentarse no sólo a las dificultades de su día a día; ella en Nueva York cuidando del hijo que tuvo con el amor de su vida y él en el campo de batalla que es el continente; sino que también deberán lidiar con los fantasmas de su pasado.

En Tatiana y Alexander encontramos a Tatia y a Shura separados por un océano y por una cruenta contienda, así como por falsas creencias y esperanzas. A pesar de sus esfuerzos por hacerle creer que había perecido en el hielo, Tatiana siente la corazonada de que en algún lugar Alexander está vivo y luchando por llegar hasta ella. Sus esperanzas, aunque correctas, no son tan fáciles de lograr y Alexander hace frente a mil y un obstáculos para cruzar la frontera de Berlín y, una vez ahí, viajar a Estados Unidos. A diferencia de su predecesor, en Tatiana y Alexander viviremos la guerra de primera mano y será con Alexander con quien asistamos a los avances de Rusia para acabar con los nazis, con quien descubramos las disidencias y los grupos rebeldes, además del trato que recibían los prisioneros militares en los campos de trabajo soviéticos. Una trama interesante desde el punto de vista histórico que se mezcla con el complicado pasado de Alexander Barrington, desde que llegó a la Unión Soviética con sus padres, cómo afectó el traslado a su relación con sus progenitores, cómo sufrieron tanto el matrimonio como el hijo la carestía de la que creían la tierra prometida, el deterioro de su madre y las detenciones y el ingreso de Alexander en el Ejército Rojo. Retales y retales del pasado de Alexander que responden a todas aquellas preguntas que se plantean en El jinete de bronce y que ayuda al lector a comprender quién es este joven determinado y valiente. 

Mientras Alexander está en Europa, Tatiana empieza su nueva vida en Nueva York junto a su hijo, Anthony. Una vida que vive a medias, ya que su corazón permanece anclado al pasado y al recuerdo de su marido, al que se niega a dejar ir, incluso tras años sin noticias de su paradero. Sin embargo, Tatiana cuenta con la ayuda de sus recién encontrados amigos, personal del hospital en el que ejerce de enfermera. Los capítulos centrados en Tatiana y su estancia en Nueva York no sólo aligeran el tono de la historia frente a las difíciles situaciones que vivimos junto a Alexander, sino que resultan muy dinámicos y entretenidos. Tatiana es un personaje que evoluciona y crece a lo largo de las páginas, que no se amedrenta ante nada y que, pese a su dolor, siempre sigue avanzando. Cierto es que lo hace a su propio ritmo, pero es asombroso cómo supera las adversidades, cómo emprende la búsqueda de su amor verdadero tanto en ámbitos políticos como en el campo de batalla si es necesario y cómo supera el día a día en una ciudad extraña que terminará por convertirse en su hogar. 

A paso lento, pero seguro, Tatiana y Alexander se cuece a fuego lento y tal y como sucediera en El jinete de bronce el final es frenético, adictivo y repleto de angustia. Nuestra dulce pareja deberá hacer un último esfuerzo antes de escapar del terror del conflicto y por fin abrazar su final feliz. Una recta final que si bien me ha emocionado y me ha mantenido con el corazón en un puño, también me ha recordado por qué no me entusiasmó tanto como creí que lo haría el primer libro de esta trilogía. Para mí, lo que enturbia esta historia de amor cargada de tintes dramáticos es la actitud de Alexander para con Tatiana. En ocasiones es el perfecto héroe romántico, dispuesto a morir por su amada, honorable y valiente, pero a veces es un poco déspota y a mí me saca de quicio. Con todo, el de Tatiana y Alexander es un relato muy romántico y tierno que, si bien no es perfecto, es en su imperfección donde reside su identidad. 

Tatiana y Alexander desvela el destino de una pareja separada por la guerra y los secretos del pasado. La historia de un amor que, desde sus inicios, ha tenido que luchar para sobrevivir y que, de nuevo, deberá elegir entre rendirse o arriesgarlo todo. Romántica y dulce, envuelta en los horrores de uno de los conflictos más terroríficos de la historia, la novela de Paullina Simons te atrapará sin remedio. ¿Lograrán Tatiana y Alexander el final feliz que tanto se merecen? Adéntrate en la trilogía para descubrirlo. 

Autor/a
Paullina Simons nació y se crió en Leningrado. Emigró a Estados Unidos junto a su familia en los años setenta. Es autora de novelas de éxito internacional, como El sueño imposible y la trilogía compuesta por El jinete de bronce, Tatiana y Alexander, y El Jardín de Verano. Sus libros han cautivado el corazón de miles de lectores en todo el mundo. (megustaleer.com) 

Gracias por leer...

viernes, 31 de marzo de 2017

Reseña: Truly Madly Guilty - Liane Moriarty

Título: Truly Madly Guilty
Autor/a: Liane Moriarty 
Editorial: Flatiron Books
Pág. aprox.: 415
Precio aprox.: 7.84 (ebook)/ 8.25 (papel) 

Sinopsis
La nueva novela de Liane Moriarty, la autora de los bestsellers #1 del New York Times El secreto de mi marido, Pequeñas mentiras y Lo que Alice olvidó, sobre cómo a veces no apreciamos cuán extraordinarias son nuestras ordinarias vidas hasta que es demasiado tarde. 

Seis adultos responsables. Tres niñas preciosas. Un perro pequeño. Sólo es un fin de semana normal. ¿Qué podría salir mal?

En Truly Madly Guilty, Liane Moriarty centra su singular y aguda visión en tres familias de apariencia feliz. 

Sam y Clementine tiene una maravillosa, y sin embargo, ajetreada vida: tienen dos niñas pequeñas, Sam acaba de conseguir su trabajo soñado y Clementine, una chelista, está ocupada preparando la audición de su vida. Si hay algo en lo que puedan contar, es el uno en el otro. 

Clementine y Erika son la amiga más antigua de la otra. Una sola mirada entre ellas puede expresar un conversación entera. Pero la suya es una relación complicada, así que cuando Erika menciona una invitación de última hora a una barbacoa con sus vecinos, Tiffany y Vid, Clementine y Sam no lo dudan. Teniendo las desbordantes personalidades de Tiffany y Vid supondrá un bienvenido alivio. Dos meses después, no para de llover, y Clementine y Sam no pueden dejar de preguntarse: ¿Y si no hubiéramos ido? 

En Truly Madly Guilty, Liane Moriarty aborda las bases de nuestras vidas: matrimonio, sexo, paternidad y amistad. Muestra cómo la culpa puede dejar al descubierto las fracturas en las relaciones, en apariencia, más sólidas, cómo lo que no decimos puede ser más poderoso que lo que hacemos, y cómo a veces puede ser el momento más inocente el que más daño puede causar. 

(Sinopsis traducida por mí)
Opinión
“It was interesting that fury and fear could look so much the same.” 

He intentado hacer la reseña de Truly Madly Guilty tantas veces que ya he perdido la cuenta. A estas alturas no sé qué puede salir de aquí, pero espero que, al menos, consiga despertaros la curiosidad por la nueva novela de Liane Moriarty y que deseéis descubrir qué ocurrió en la barbacoa de Vid y Tiffany, por qué lo ocurrido no deja de atormentar a Sam y a Clementine y qué decisión tomarán Erika y Oliver respecto a sus expectativas de futuro. ¿Sobrevivirán las amistades? ¿Se romperán matrimonios? La respuesta sólo la encontraréis en Truly Madly Guilty. 

En Australia llueve a cántaros. Una circunstancia tan anormal que el país entero está asombrado. Sin embargo, Sam y Clementine, Erika y Oliver, Vid y Tiffany, apenas pueden reparar en la meteorología cuando aún se preguntan qué pasó en aquella barbacoa. De hecho, no sólo el incidente en sí es lo que ocupa sus pensamientos, sino todo lo ocurrido antes, durante y después, las conversaciones mantenidas horas antes, las consecuencias y el impacto de aquel infortunio. ¿Podrían haberlo evitado? ¿Y si no hubieran ido? ¿Por qué Erika tiene lagunas de aquella tarde? ¿Por qué Dakota se ha encerrado en sí misma? ¿Por qué Clementine ha accedido a dar esas charlas? ¿Acaso tiene la necesidad de revivir lo ocurrido? A pesar de todo, ninguno de ellos se ha planteado las preguntas correctas, las que de verdad importan¿Están dispuestos a permitir que destruya sus vidas? ¿O lucharán para salvar aquello que realmente les importa?

Si hay algo que he podido comprobar desde que empecé a leer a Liane Moriarty es que la magia de su narrativa reside en su extraordinaria capacidad de desarrollar la vida cotidiana en torno a un evento rodeado de misterio. En principio, parece que toda la trama gira alrededor del qué, cuándo, cómo, quién y por qué y, si bien es cierto que son las ganas de descubrir la respuesta a esos interrogantes lo que te empuja a seguir leyendo, a medida que te adentras en sus historias comprendes que lo importante no es averiguar cuál es ese enigmático acontecimiento, sino quiénes son esas personas, cómo afrontan su día a día antes y después de lo sucedido, cuáles son sus problemas, cómo son sus vidas. El caso de Truly Madly Guilty no es diferente y presenta este mismo esquema en el que una barbacoa de domingo en el jardín de unos vecinos se convierte en el escenario de un incidente que marcará a todos sus asistentes, que no podrán parar de preguntarse a sí mismos, ¿qué habría ocurrido si no hubiesen ido?

Truly Madly Guilty es una novela coraldonde cada personaje tiene la oportunidad de ofrecer su punto de vista al lector, no sólo sobre lo que sucedió en aquella barbacoa, sino cómo se sienten respecto a ello y cómo hacen frente al desafortunado suceso. Sin embargo, el peso de la trama recae sobre las tres protagonistas femeninas, Erika, Clementine y Tiffany, por lo que la intervención de los personajes secundarios se reduce a uno o dos capítulos. Con todo, estos capítulos contribuyen a enriquecer la historia y a completar esos espacios en blanco que las narraciones de las protagonistas van dejando. Es así como podremos averiguar por qué Harry, el misterioso vecino de Erika y Oliver y Tiffany y Vid, se comporta de la manera en que lo hace, cómo se siente Dakota, la hija de Vid y Tiffany, por lo sucedido aquella tarde, o cómo han afectado los acontecimientos de tan desgraciado fin de semana a Sam y por qué se queda a un lado mientras su matrimonio se derrumba a su alrededor. Pequeños conflictos personales que añaden más capas a este complejo relato que te arrastra al mundo en el que habitan estas ordinarias familias que tuvieron la mala suerte de compartir una experiencia que todos desearían poder olvidar. 


“Two musicians could play the same notes and sound entirely different. 
Intonation was everything.” 


El estilo de Liane Moriarty me conquistó cuando leí El secreto de mi marido, pero con Truly Madly Guilty mi admiración por el trabajo de esta autora australiana se consolidó. La escritora es única a la hora de crear personajes y, sobre todo, personajes femeninos. Las tres protagonistas de esta historia no podrían ser más diferentes entre sí y, aún así, todas ellas comparten dudas y preocupaciones con las que es imposible no sentirse identificada. Con algunas he empatizado más que con otras, pero en general he comprendido las actitudes de todas.  

Tres mujeres que deben enfrentarse a su día a día como madres, esposas y trabajadoras al mismo tiempo que hacer frente a sus demonios personales. En el caso de Clementine, la audición de chelista que le podría cambiar la vida pasa a un segundo plano tras las consecuencias que trajo consigo la barbacoa para su matrimonio con Sam y su familia y para la consideración que tenía de sí misma. Además, su amistad con Erika siempre ha sido más una carga que una bendición y ahora más que nunca es como un cuchillo de doble filo. Por su parte, la relación de Erika con su madre, complicada desde la infancia de la chica, es casi un lastre para ella, ya que su progenitora no acepta la ayuda que su hija le ofrece. Por suerte, Erika cuenta con su marido Oliver, que desde que se conocieran suponen el mejor apoyo para el otro. Y, por último, los vecinos de Erika y Oliver y los anfitriones de la infame barbacoa, Tiffany y Vid. Juntos conforman un matrimonio peculiar, pero muy bien avenido debido a la naturaleza extrovertida de él y la determinación despreocupada de ella. Será su hija Dakota por quien deberán preocuparse ambos ahora que va a empezar el curso en un nuevo colegio y cuya actitud normalmente reservada se ha vuelto más taciturna, lo que hará que Tiffany se replantee su papel como madre. 

¿Os había dicho ya que en Truly Madly Guilty tiene lugar un incidente durante una barbacoa? ¿Sí? ¿Muchas veces? Pues bien, así es como me he sentido mientras leía esta novela. Intrigada y desesperada por averiguar qué había ocurrido en esa barbacoa para que todo el mundo deseara borrarla de su memoria, para que el matrimonio de Clementine y Sam se estuviera desintegrando delante de sus propias narices, para esclarecer por qué Erika tenía lagunas de aquella velada, qué había provocado el sentimiento de culpa de Dakota y de Clementine o qué era esa confesión de Tiffany que Sam se sentía tan avergonzado de haber prestado atención. Miles de preguntas y ya no sólo sobre la barbacoa, sino sobre la situación personal de los personajes que me impulsaban a leer con un frenesí y un deleite mezclado con la pena de comprender que me terminaría el libro, pero con la certeza de que necesitaba respuestas y con urgencia. 

¿Habrá cumplido las expectativas tanto secretismo y misterios sin resolver? Sí, querid@s, Liane Moriarty ha vuelto a sorprenderme y, aunque si bien es cierto que el misterio en Truly Madly Guilty está muy lejos de ser tan impactante como lo fuera el de mi anterior experiencia con la bibliografía de la autora, en esta ocasión se trata de un suceso tan real y humano que podría pasarle a cualquiera, literalmente. Para mí esto es sólo otra demostración del talento de Moriarty a la hora de narrar historias reales, con personajes reales y problemas reales. El encanto recae en cómo la autora relata vidas y situaciones ordinarias de manera que resulten extraordinarias. Quizás ese gran interrogante que se plantea desde el inicio de la lectura no lo sea tanto y que su respuesta sea más evidente de lo que nos hace creer la escritora, porque ya os digo que aquí lo es y que lo adivinaréis antes de su resolución, pero es comprobar lo bien enlazado que está todo lo que hacen que Truly Madly Guilty y los libros firmados por Liane Moriarty que tenido el placer de leer, lecturas entretenidas, inolvidables y con personajes interesantísimos a los que querer u odiar o las dos cosas al mismo tiempo. 

“You could jump so much higher when you had somewhere safe to fall.”

Truly Madly Guilty es una historia cotidiana, natural y sencilla, protagonizada por personajes tan reales que será imposible no reconocerse en ellos. Matrimonio, paternidad, madurez, infancia, aspiraciones, amistad, familia y amor convergen en la novela de Liane Moriarty y se conjugan para tejer una trama adictiva y trepidante por el misterio que envuelve al incidente de la barbacoa, pero también por cómo todos y cada uno de los personajes lidian con lo ocurrido al mismo tiempo que le hacen frente a los problemas de sus vidas. Realista y muy humana. Imprescindible.  

Autor/a
Liane Moriarty es una autora australiana. Su bibliografía la componen novelas como Three WishesThe Last AnniversaryWhat Alice Forgot, The Hypnotist’s Love Story, Big Little Lies y Truly Madly Guilty todas ellas publicadas con éxito en todo el mundo. Sin embargo, fue The Husband's Secret (El secreto de mi marido) la que la catapultó a la fama. Bajo el nombre de L.M. Moriarty es asimismo autora de la serie para niños Space Brigade. Liane vive en Sydney con su marido, su hijo y su hija. (megustaleer.com) 

Gracias por leer...

jueves, 23 de febrero de 2017

Reseña: Marlene - Florencia Bonelli

Título: Marlene
Autor/a: Florencia Bonelli
Editorial: Debolsillo
Pág. aprox.: 488
Precio aprox.: 6.95
Sinopsis
El tango nace en el barrio porteño de La Boca a principios del siglo XX y un amor imposible crece en sus calles.

La famosa soprano Micaela Urtiaga Four, conocida en Europa como la divina Four, decide regresar a Buenos Aires, su ciudad natal, tras años de ausencia. El propósito de su viaje es alejarse un tiempo de los escenarios, relajarse, disfrutar de este descanso profesional y centrarse en su familia. Pero el remanso que ansiaba hallar entre sus seres queridos se transforma en un torbellino cuando su vida se vincula repentinamente a la de Carlo Varzi, un proxeneta del barrio de La Boca, un hombre temible y sin escrúpulos, con un pasado tan oscuro como su presente.

Y aunque Micaela tratará de vencer la atracción que ese hombre ejerce sobre ella, finalmente cederá al impulso que la domina. Remordimientos y temores, deseo y pasión. El conflicto será inevitable.


Opinión
El año pasado empecé mi año lector con Florencia Bonelli y su Lo que dicen tus ojos y quedé más que encantada con ello. La novela fue todo un soplo de aire fresco, además de descubrirme a una autora cuyas palabras me han ido conquistando poco a poco. Aunque aún tengo pendiente su trilogía más célebre, Caballo de fuego, antes quería leer algo más de ella y qué mejor que Marlene, una historia de amor a ritmo de tango entre una joven soprano y un arrogante proxeneta cuyos caminos se cruzan en La Boca, un barrio perteneciente a los bajos fondos de Buenos Aires. 

Al que igual que me ocurrió con Lo que dicen tus ojos, Marlene me ha sorprendido y maravillado a partes iguales. En parte, se debe al estilo de Florencia Bonelli, que brilla por ser fluido y muy ameno. Un estilo que en este caso quiero destacar por la excelente descripción ya no sólo del Buenos Aires del siglo XX, sino por el lenguaje empleado por los personajes. Uno de los aspectos más importantes de Marlene es el contraste entre las clases sociales. Mientras que Micaela Urtiaga Four, conocida por todo el mundo como la divina Four, es una joven educada y de alta cuna que ha estudiado y visitado los lugares más prestigiosos debido a la posición de su padre, pero también a la de su profesión como soprano, Carlo Varzi, hijo de inmigrantes italianos, nunca lo ha tenido fácil en la vida y, tras estar en prisión, se convirtió en el heredero del mayor negocio de prostíbulos y establecimientos varios del país. Una diferencia que no sólo se ve reflejada en sus propias vidas y personalidades, sino en su vocabulario y Florencia Bonelli consigue plasmarlo a la perfección. En Marlene he podido leer diálogos plagados de modismos argentinos que contribuyen a la ambientación de la novela y hacen que te sumerjas de lleno en los bajos fondos de Buenos Aires. Por no hablar de que, cada vez que bailaban tango, he tenido en la cabeza la espléndida melodía de Gardel, a quien mencionan, y el ya clásico tango de Roxanne. 

Como el tango, la relación de Micaela y Carlo está cargada de pasión, de celos, de sospechas, de lujuria y de un amor para el que ninguno estaba preparado. Por ello, ambos no sólo deberán enfrentarse a los obstáculos que sus diferencias sociales les imponen, sino también a sus propias dudas y miedos, a sus rencores y a su odio. Y es que Micaela y Carlo se conocen en unas circunstancias muy poco prósperas para que surja el amor, ya que el hermano de Micaela, Gastón María, tiene una deuda mortal con Carlo debido a una afrenta de carácter familiar. Es la resolución, la valentía y el cariño por su hermano lo que llevan a Micaela al Carmesí, el club de Carlo. No obstante, las cosas no salen como esperaban y Carlo le ofrece el perdón a Gastón María a cambio de que Micaela cante tangos en el club para los clientes. Es a partir de ese momento cuando los destinos de la joven soprano y el proxeneta se entrecruzan y surge un amor por el que deberán luchar si desean conservarlo. 

Sin embargo, Marlene no sólo esconde entre sus páginas una historia de amor preciosa e intensa, sino que también encontramos un elemento de thriller que te mantendrá haciendo cavilas y elucubraciones durante toda la novela hasta descubrir quién se oculta tras la identidad del mocha lenguas, un asesino en serie que está más cerca de Micaela y Carlo de lo que ellos creen. Si bien es cierto que el tema del asesino está siempre en un segundo plano y que lo más seguro es que adivinéis quién es en cuanto empecéis a unir las primeras pistas, aunque reconozco que yo estuve dudando entre varios personajes, averiguar por fin quién es el verdadero culpable y sus razones y entender cómo encaja todo en la historia, supone el broche de oro perfecto para Marlene y el último empujón en la relación de Micaela y Carlo.

A pesar de lo mucho que he disfrutado de Marlene, he de confesar que tengo una pega y que, curiosamente, es la misma que le puse a Lo que dicen tus ojos. En mi opinión, Florencia Bonelli crea unos protagonistas masculinos muy interesantes, con vidas fuera de lo común y personalidades atrayentes, aunque con cierto toque posesivo y duro que encuentra su complemento y la horma de su zapato en la fortaleza y la determinación de las protagonistas femeninas. Sin embargo y mientras a los héroes los podríamos definir con esa expresión de perfectamente imperfectos, las heroínas de la autora pecan de ser muy perfectas y eso, para mí le resta cierta de credibilidad. Con todo, esa perfección no ha afectado a mi valoración general de Marlene, que me ha enamorado desde el principio hasta el final. 

Marlene tiene todo el encanto de una novela de Florencia Bonelli. Ágil, romántica, adictiva, con un toque de misterio y una historia de amor que se fragua a ritmo de tango. Un relato que enamora por el exótico escenario en el que se desarrolla la trama, por la incontenible pasión que se desata entre Micaela y Carlo y por la exquisita pluma de la autora. Una obra que gustará a los amantes de la romántica, pero también a aquellos que busquen una historia absorbente. Te atrapará sin remedio.  

Autor/a
Florencia Bonelli (1971, Argentina) es licenciada en ciencias económicas y trabajó como contable para la administración pública. Animada por su marido, decidió abandonar su profesión y dedicarse a la escritura después de leer El árabe de Edith Hull. La publicación de la novela épica Indias blancas (2005), una obra en dos volúmenes sobre indios y criollos, la llevó a conocer el éxito más allá de las fronteras de su país. Actualmente, Florencia Bonelli se ha convertido en un referente de la novela romántica con trasfondo histórico. Sus libros se han traducido a varios idiomas y han conseguido la admiración de lectores en todo el mundo. (www.megustaleer.com

Web de la autora: www.florenciabonelli.com
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sábado, 11 de febrero de 2017

Reseña: El jinete de bronce - Paullina Simons

Título: El jinete de bronce
Título original: The Bronze Horseman
Autor/a: Paullina Simons
Editorial: DeBolsillo
Pág. aprox.: 781
Precio aprox.: 5.95 (papel) 
Trilogía El Jinete de Bronce
El Jinete de Bronce
Tatiana y Alexander
El Jardín de Verano
Sinopsis
Una admirable historia de amor situada en el Leningrado de 1941, cuando Alemania invade la URSS.

Leningrado, 1941. La guerra parece lejana en esta ciudad de antigua grandeza, donde dos hermanas, Tatiana y Dasha Metanov, comparten un minúsculo apartamento con su familia. La vida bajo el gobierno de Stalin es dura, pero las privaciones que les aguardan ni siquiera son imaginables: el ejército de Hitler está a punto de invadir su querida patria.

Bajo el terror y la dificultad se esconden la belleza y la esperanza: Tatiana ha conocido a Alexander, un joven oficial del Ejército Rojo de misterioso y turbulento pasado. Mientras el ejército alemán y el duro invierno cercan la ciudad, los amantes se ven abocados a un amor imposible que puede desgarrar la familia de Tatiana y ser, para Alexander, tan destructivo como la guerra. Entretanto, la corriente de la historia arrasa a su paso el mundo tal y como ellos lo han conocido y amenaza con cambiarlos para siempre.
Opinión
No miento si digo que mis expectativas para con esta novela eran muy altas. De hecho, El jinete de bronce de Paullina Simons era uno de mis eternos pendientes y llevaba en mi estantería más tiempo del que me gustaría admitir. Pocas, por no decir escasas, son las reseñas negativas que he leído de este libro y de esta trilogía. Al contrario, la historia de Tatiana y Alexander figura en las listas de favoritos, de indispensables, de memorables y de clásicos de la romántica histórica. Entenderéis entonces mis temores a formar parte de ese reducido grupo de personas a las que no les había gustado El jinete de bronce. No obstante y una vez terminado y como ya me ocurriera con otros libros insignes, me hallo en el centro de la balanza, ni ha entrado en mi lista de favoritos ni me ha resultado olvidable. De hecho, reconozco que la crudeza con la que Paullina Simons describe el hambre y el frío que pasaron las gentes de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial, la transformación de Tatiana de adolescente ingenua a toda una superviviente y el amor de la muchacha y Alexander me conmovieron y me hicieron sufrir como pocas novelas lo han hecho y ya sólo por eso se merece mi admiración. 

1941, Rusia declara la guerra a Alemania tras ser atacada y bombardeada. Mientras, en un pequeño piso de Quinto Soviet, Tatiana Metanova recibe instrucciones de su padre para que compre lo que pueda al mismo tiempo que su hermano mellizo, Pasha, se prepara para ir al campamento de Tomalshevo con el fin de evitar que el joven sea llamado a filas. Tatiana, entusiasmada ante las probabilidades que estas noticias traerán consigo, se pone su vestido de rosas rojas y sus tacones y se dirige a la tienda de comestibles sólo para descubrir que apenas queda nada. Sin perder la esperanza y sin prisa por volver a casa, Tatiana compra un helado y se sienta en un banco a degustarlo, pero su mirada se topa con la de un oficial que la observa al otro lado de la calle y es en ese instante cuando, sin saberlo, su vida cambia para siempre. El atractivo soldado no es otro que el joven del que Dasha, la hermana mayor de Tatiana, se ha enamorado. Sin embargo, ello no impide que entre Alexander Belov y Tatiana Metanova estalle una chispa que se convertirá en un amor inocente y dulce, profundo y doloroso, sincero y pasional, que les obligará a mentir a todas las personas que les rodean, pero que les supondrá el único consuelo contra el gélido frío de Leningrado, el hambre y el terror de la guerra. ¿Podrá sobrevivir el amor a estas adversidades? Y aún más importante, ¿sobrevivirán Tatiana y Alexander a las penurias y a los peligros de la cruenta contienda?  

Como supondréis El jinete de bronce se enmarca dentro del género romántico-histórico, así que imaginé que la novela se sumergiría en detallar el papel que jugó la URSS en la Segunda Guerra Mundial. Como a muchos, la Segunda Guerra Mundial es uno de los conflictos que más me llama la atención, pero reconozco que me gusta descubrirlo desde perspectivas diferentes y no sólo la de los vencedores y soldados, sino desde un punto de vista más social, tanto de un bando como de otro, como de víctimas que la historia a veces olvida recordar. Acostumbrada a la visión por la que Hollywood suele decantarse, me interesaba saber qué había pasado en Rusia durante esos terribles años en los que se desarrolló esta catástrofe y cómo lo vivieron sus ciudadanos. Y, si bien la novela responde a mis preguntas sobre cómo fue para los civiles, la autora desaprovecha un poco este aspecto de la trama y se estanca en describir las mismas situaciones tantas veces que el lector cae en la misma rutina que los personajes. Mentiría si dijera que no me ha gustado, porque la verdad es que resume muy bien cómo se sintió la gente que se quedó en las ciudades. Paullina Simons logra que sientas cómo el hambre te impide pensar en otra cosa que no sea comer, cómo el inclemente frío ruso te congelaba vivo, cómo el cuerpo se rinde a la pena, a la falta de alimentos, a las bajas temperaturas. Cómo presencias la muerte de tus vecinos, amigos y familiares hasta que no te queda nada ni nadie sino un estómago vacío y un corazón roto. Sin embargo, en mi caso hubiera preferido que alternara la vida civil con la batalla en el frente, ya que hubiera quedado una narración más redonda y completa. 

Si esto es así, se debe a que el verdadero protagonista de El jinete de bronce es el amor de Tatiana y Alexander. Desde el instante en que sus miradas se cruzan nos convertimos en testigos del florecimiento de un amor que ninguno de los dos sabía que estaba buscando y eso ocurre en una escena que está más que a la altura. Desde el principio estos dos no lo tendrán nada fácil y la vida no cejará en ponerle pruebas que deberán superar si desean ser el final feliz del otro. Lo curioso es que la mayoría de esas pruebas parecen venir de la mano del entorno familiar de Tatiana y del círculo de amigos de Alexander. Un grupo heterogéneo y variopinto que despiertan tantas emociones como los propios protagonistas, pero con los que cuesta demasiado simpatizar. Con todo, ello contribuye a la evolución personal de Tatiana y de Alexander, una pareja hecha a medida el uno para el otro.

La acción de El jinete de bronce recae en los protagonistas y esto permite que asistamos a las consecuencias que tiene la guerra tanto en ellos como en su amor. Tatia, Tania, Taneshka, o, simplemente, Tatiana Metanova apenas tiene diecisiete años cuando Alemania le declara la guerra Rusia y, con su carácter ingenuo y alegre no comprende la magnitud de lo que sucede y, en su lugar, lo considera una oportunidad para vivir una aventura. Con el paso del tiempo, Tatiana se ve obligada a madurar, casi de golpe y porrazo, y el lector asiste a una evolución impresionante por parte de la chica. De chiquilla despreocupada y soñadora, Tatiana se convierte en la heroína de su propia vida, aunque ella no sea consciente de ello. Una muchacha que aprende a valerse por sí misma, a cuidar de los suyos por mucho egoísmo que éstos demuestren, a contribuir con su esfuerzo al conflicto y a ser la mujer que quiere ser. Por su parte, Alexander Belov, Shura para la chica, hace todo lo que está en su mano para proteger y ayudar a Tatiana, a la que quiere con locura. Alexander no es un hombre fácil de tratar, con un alto sentido del honor, una actitud grave, solemne y, al mismo tiempo, la apropiada para un joven de veintidós años que lo ha perdido todo hasta que encuentra a Tatiana, aunque confieso que su carácter y su comportamiento para con ella me sacó de mis casillas más de una vez, pero entiendo que se debía a la época. Sin embargo, lo que hace de Alexander un protagonista atrayente es su pasado y las preguntas que suscita. Un pasado que terminará por pasarle factura y que determinará el final del libro. Querréis tener el siguiente tomo de la trilogía a mano, ya que rellena los huecos del pasado de Alexander al tiempo que vemos cómo Tatiana debe aceptar su nueva vida. 

El jinete de bronce es una historia de primeros amores y de amores verdaderos, de amores encontrados y de amores perdidos. Un relato de supervivencia, de pérdida, de dolor, de sufrimiento, de alivio, de desesperación, de maduración personal y de superación. Una historia de guerra, de frío y de hambre, de conflictos bélicos y conflictos emocionales. Y en medio de todo eso se encuentran Tatiana y Alexander, dos jóvenes que deberán enfrentarse a lo inimaginable no sólo para soportar las penurias del asedio a Leningrado en mitad de la Segunda Guerra Mundial, sino también para mantener vivo un amor como ninguno de los dos ha experimentado nunca. Romántica, conmovedora y emotiva, El jinete de bronce es una obra que hay que experimentar una vez en la vida. 

Autora/a 
Paullina Simons nació y se crió en Leningrado. Emigró a Estados Unidos junto a su familia en los años setenta. Es autora de novelas de éxito internacional, como El sueño imposible y la trilogía compuesta por El jinete de bronce, Tatiana y Alexander, y El Jardín de Verano. Sus libros han cautivado el corazón de miles de lectores en todo el mundo. (megustaleer.com) 

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